Las investigaciones recientes sugieren que estos suplementos son inútiles e incluso nocivos para nuestro organismo. La ingesta de pastillas de forma crónica puede ser nociva.
Los complementos vitamínicos son en realidad un placebo, una forma como cualquier otra de desperdiciar nuestro dinero para estar más tranquilos con nuestra salud. En realidad los estudios recientes demuestran que los complementos vitamínicos no sirven para nada y que incluso pueden llegar a ser dañinos para nuestro organismo.
A pesar de que tomar pastillas es un hábito común en las sociedades occidentales, las pruebas de este estudio llevado a cabo por la Universidad de Warwick sobre una muestra de cerca de 500.000 personas, demuestran que «introducir suplementos en la dieta de los adultos bien nutridos no aporta ningún beneficio en particular e incluso puede ser dañino para sus organismos».
Los científicos de la Universidad de Warwick y la escuela Johns Hopkins de Medicina en Baltimore también creen que desde la industria farmacéutica se alimenta la ansiedad ante «falsos problemas de salud» que necesitan de «remedios innecesarios».
En este estudio del que se ha hecho eco «The Guardian», los científicos tomaron en cuenta distintos estudios sobre humanos para elaborar esta estadística. El primero, analizaba la relación entre las probabilidades de mortalidad y la ingesta de vitaminas en 450.000 personas. No existía ninguna conexión.